Introducción
Entre sonidos propios de los animales, de los ríos de la Amazonía colombiana y los cantos de los sabios taitas indígenas que curan las enfermedades del alma y del cuerpo se encuentra el Valle del Sibundoy. Una región verdaderamente bella e inhóspita, perteneciente al departamento del Putumayo al sur de Colombia y que desde el aire pareciera una colcha de retazos de variados verdes. Las artesanías son su mejor carta de presentación, pero la ganadería, los cultivos de frijol, maíz y plantas medicinales, además de la más rica vegetación nativa, son parte de los atractivos turísticos y es frecuente encontrarlos en los caminos a los miradores naturales desde donde los viajeros pueden apreciar una extensa variedad de orquídeas y disfrutar de los únicos páramos a alturas de 3.200 msnm.
Entre lo rural y urbano se observa la presencia de indígenas kamentsá e ingas, culturas que predominan y que comparten territorio con quillasingas y pastos siendo esta magia ancestral e indígena el mayor encanto del Sibundoy. En la zona es frecuente el uso del yagé, un bejuco del que se extrae una bebida sagrada para lo indios y cuyas ceremonias en torno a ésta han traspasado fronteras.
La expectativa por dormir lleva al turista a hacer uso de las Posada Turísticas de Colombia instaladas en esta región y que sirven de refugio luego de las largas y extenuantes jornadas.
"Salve patria tus fértiles campos, grandes ríos circundan tus pies; cual serpientes con ruidosos pasos, porque en ellos está tu poder". (Estrofa Himno del Putumayo)
Clima. Es variado y oscila entre los 16º C y 27º C grados de temperatura. Los días soleados permiten una amplia vista de todo el Valle del Sibundoy. En los días lluviosos es importante llevar ropa adecuada. Las noches por lo general son frías.
Ubicación. El Valle del Sibundoy está ubicado al extremo noroccidental del departamento del Putumayo al sur del país. Pertenece a la región de la Amazonía y tiene límites con Ecuador y Perú.
Cómo llegar. Para los que llegan vía aérea, deberán arribar al aeropuerto Antonio Nariño del municipio de Chachagüí a 35 km de Pasto, tomar un taxi que los lleve a la terminal de transporte de esta ciudad y luego abordar un bus del servicio público que los conduzca por la carretera al Valle del Sibundoy, este último recorrido es de 60 km.
Para los que visitan la zona por vía terrestre, deben llegar a la ciudad de Pasto, generalmente por la vía Panamericana que une a Popayán con Pasto, y de allí tomar la carretera al Valle del Sibundoy. Hay también un ingreso por Mocoa, capital de Putumayo que para los que vienen de Bogotá resulta más corto. Desde allí son 80 km en un recorrido de unas dos horas y media por carretera en regulares condiciones y ascendiendo a alturas de 1.500 metros. En esta zona del país la Aeronáutica Civil tiene aeropuertos en Puerto Asís (Putumayo) y Tumaco (Nariño).
Atractivos
Suenan los tambores y las flautas para advertir que ese es el territorio del Valle del Sibundoy. Una espesa nube blanca salpica la cordillera esperando que el sol aparezca para permitir a propios y viajeros una aventura inolvidable entre cantos, mucha naturaleza y tradiciones indígenas.
El Valle de Sibundoy
El Alto Putumayo, como se le conoce al Valle del Sibundoy, lo conforman los municipios de Colón, Santiago, Sibundoy y San Francisco. Hay aguas termales, caminatas ecológicas, parapentismo y avistamiento de aves entre otras actividades. Los viajeros podrán observar una extensa planicie rodeada de montañas y cuya sola imagen del paisaje se convierte en el principal atractivo del recorrido.
La mayoría de los habitantes son descendientes de quienes habitaban el valle cuando la conquista española. Las travesías los llevaron a adelantar un gran comercio en la zona sobre todo con lo relacionado a plantas medicinales. Por esta causa actualmente es un sitio de interés en lo que respecta a medicina tradicional. La zona cuenta con 40 guías locales capacitados por el Sena que lo podrán orientar una vez hayan buscado su respectivo hospedaje.
Municipio de Colón
Es el municipio más pequeño del Valle del Sibundoy. Tiene unos tres mil habitantes, de los cuales el 63% son colonos; el restante de la población pertenece al pueblo inga. En la localidad hay 27 ríos y quebradas, y esta riqueza lo hace merecedor de un importante lugar dentro del turismo local, pues además cuenta con termales que son visitados cada año por miles de turistas.
Datos importantes
Alcaldía Colón: Calle 3 No 7 -95 las Palmas. Tel.: (8) 4251825
Estación Policía Colón: (8) 4251737
Termales: Hernando Viveros. Cel.: 3103040075
Municipio de Santiago
Según el DANE, hay 3.909 personas de las cuales el 35.36 % son colonos, con una cultura definida por la influencia de los campesinos nariñenses. Cuenta con 26 microcuencas, que desembocan en la subcuenca del río Quinchoa. Existe un gobernador indígena inga, encargado de su cabildo y de los encuentros indígenas.
Datos Importantes
Alcaldía Santiago: Cra. 5 calle 5 centro. Tel.: (8) 4242657
Centro Indígena Nokanchipá: Kilómetro 24 Nazareth. Tel.: (8) 4242803
Municipio de Sibundoy
El trazado urbanístico de Sibundoy es heredado de la provincia española de Cataluña. Es tradicionalmente un territorio kamentsá o kamsá. Es la capital cultural del Putumayo. En su plaza se distinguen varias esculturas en torno a la planta del yagé. Además, posee bellas construcciones como el colegio Champagnat y su iglesia principal. Sibundoy es el mayor punto de movimiento comercial del valle, en donde también hay restaurantes y pequeños hoteles. Su población es de 9.716 habitantes de los cuales el 67% pertenece a los grupos indígenas arraigados en la zona.
Datos importantes
Alcaldía Sibundoy: Calle 15 No 16 - 74. Tel.: (8) 4260251.
Fundación Cultural de Putumayo: Cel.: 320 6719588
Fundación Opción Putumayo: Cra. 17 No 16 -17. Tel.: (8) 4260823
Municipio de San Francisco
Con bellas montañas y cerros, San Francisco se erige como una localidad de gran actividad ganadera. Los grupos étnicos inga y kamentsá, quienes tratan de preservar su identidad, hablan su propio dialecto. La mayoría de la población no indígena es de origen nariñense.
Datos importantes
Alcaldía San Francisco: Calle 4 No 6 -56. Tel.: (8) 4271124
Fiestas patronales del Valle del Sibundoy
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LOCALIDAD
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FIESTA
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FECHA / EPOCA
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Santiago
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Fiestas patronales de Santiago
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Finales de julio
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San Andrés
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Fiestas patronales de San Andrés
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Finales de noviembre
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Colón
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Fiestas patronales de San Antonio de Padua
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Mediados de junio
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San Pedro
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Fiestas patronales de San Pedro y San Pablo
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Finales de junio
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San Francisco
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Fiestas patronales de San Francisco
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A principios de octubre
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Culturas Indígenas
El Valle del Sibundoy tiene dos pueblos indígenas de gran importancia cultural y ancestral. Los kamentsá o kamsá cuya traducción significa "hombres de aquí" y la etnia indígena inga, que en su dialecto significa "allegados".
Los Kamëntsá
Los kamentsá o kamsá, fueron los primeros indígenas en habitar el Valle del Sibundoy. Según los taitas o médicos tradicionales cada piedra tallada que existe es una huella del señor de Sibundoy, un dios que vivía con ellos y era muy andariego. Este grupo se caracteriza por la utilización de colores vivos en sus atuendos, predominando el rojo, verde y rosado. Son muy hogareños al punto de que la familia ha sido tema de la literatura aborigen.
Su música es espiritual y de ritmo andino inspirada en el yagé y sus dioses. En la actualidad son católicos, devotos de la Virgen y del Sagrado Corazón de Jesús. Sus mujeres son parteras y sobanderas. Mantienen su lengua nativa, aunque usan el español, producto de la culturización a la que han sido sometidos desde la conquista española.
Su organización económica se fundamenta en la agricultura, en menor grado en la ganadería y en la elaboración de artesanías en madera y collares de cuentas y chaquiras. Su cosmovisión y su fundamento cultural está relacionado con el mundo de las plantas vegetales, en donde la planta sagrada del yagé (Banispterosis Caapi) ocupa el principal lugar, como planta de conocimiento, sanación, comunicación con los espíritus y dueña del espacio del jardín botánico del médico tradicional o taita.
Para los kamentsá todos los seres humanos contamos con un espíritu proveniente de la tierra, todos nos convertimos en semillas en el momento en que, con la muerte regresamos a la tierra. El conocimiento de la medicina tradicional es una de las principales riquezas en su acervo cultural y es además un elemento de intercambio con otras comunidades indígenas.
Con los ingas, antes sus enemigos naturales, hicieron la paz gracias al cacique Carlos Tamoabioy y a su testamento del año 1700, cuando en su lecho de muerte dijo: "declaro que no den agravio a los vasallos y gobernadores del dicho pueblo de Sibundoy Grande porque las tierras que tenemos nosotros están amojonadas desde antiguamente [...]"
Los Ingas
Los inga o inganos, son un grupo de origen quechua, descendientes del inca Huayna Cápac, que en la mitad del siglo XV y antes de la caída del imperio en manos de los españoles, fundó una colonia en el Valle del Sibundoy en el Alto Putumayo para controlar los tributos en las fronteras del imperio, los ingas en la actualidad se encuentran distribuidos en el Valle del Sibundoy, principalmente en el municipio de Santiago, en Mocoa (Putumayo), en la baja bota caucana y en el Caquetá. Existen también asentamientos aislados en los municipios de Puerto Leguízamo y Puerto Asís, en el Bajo Putumayo.
La población de este grupo étnico asciende a unos 19.000 habitantes, todos hablan la lengua quechua, su organización económica, al igual que los kamentsá se basa en la agricultura y la ganadería. También usan las plantas medicinales y por supuesto el yagé (Banisteropsis Caapi), que constituye el fundamento de su cosmovisión.
La leyenda dice que en alguna época encontraron una niña que acababa con su raza por lo que, prepararon "una mezcla de ají rocoto con otras plantas medicinales y sagradas. Cuando estuvo lista, fue arrojada a la boca de la niña convertida en culebra y esta en su huida, se partió en dos. Un pedazo se hundió en la tierra y de allí nacen los ríos. El otro se convirtió en piedra y alrededor crecieron las medicinas. Usan colores como el morado en sus atuendos tradicionales.
Gastronomía
Es muy variada y rica. Los turistas podrán disfrutar inicialmente de la trucha arco iris y en adelante su riqueza los llevará por los fogones más exquisitos. Los platos tradicionales en el Valle del Sibundoy son:
Mote. Maíz seco que se pela con ceniza y cal. Luego se pone a hervir y cuando está listo, se lava. Todo este ritual se hace con un día de anticipación. Posteriormente, las mujeres indias preparan el maíz con frijol, pollo o carne de res en unas sopas que son tradicionales en la región.
Colada de Uvilla. Se preparan con el fruto de la uchuva. Su extracto se pone a hervir con mazorca tierna y panela. Algunas veces se le echa azúcar.
Vishana. Sopa de maíz con frijol tranca, coles y carne de res. Se pone a hervir todo en una vasija y se le echa sal y aceite. Le llaman el plato de los 20 millones de pesos, pues hace poco se ganó un concurso a nivel nacional como el mejor plato típico de Colombia. Los ingas hacen dicha sopa de coles pero la denominan apiyuyo.
Cuy (conejillo de indias). Es un animal herbívoro muy parecido a los curíes que se dan en la zona de Boyacá. Los turistas lo piden asado con papa y ají. Los indígenas lo comen en fechas especiales.
Chicha. Es la bebida tradicional por naturaleza y es utilizada en las grandes fiestas indígenas y verbenas populares.
Trucha. La preparan asada o sudada. Va acompañada de papa a la francesa y ensaladas.
Ají con maní. Es una mezcla de maní licuado con ají. Se hace de un día para otro para que pique a sus comensales.
El Yagé: El Bejuco del Alma
Para las comunidades indígenas inga y kamentsá del Valle del Sibundoy, en el Alto Putumayo, es de uso tradicional el consumo de manera ritual y con un profundo misticismo. La bebida, preparada con el bejuco conocido como yagé o ayahuasca (Banispterosis Caapi), palabra proveniente del vocablo quechua que significa soga del muerto o bejuco del alma, se une con una mixtura de chagropanga (Diplopteris Cabrerana).
El yagé es una raíz a la que los sabios taitas y chamanes que habitan en Putumayo le atribuyen dones curativos, tanto para enfermedades tradicionales como para dolencias del alma y la mente. Dicho bejuco tiene su origen en la Amazonía suramericana y el cultivo tiene una preparación cuidadosa pues también se pretenden preservar la cultura y las creencias de los pueblos indígenas.
Los visitantes que llegan al Valle del Sibundoy son conducidos a las malocas o sitios de reunión, donde expertos abuelos realizan los ritos que pasan de lo terrenal a lo fantasioso y mágico. El yagé es "fuente se saber y poder".
La bebida, de acuerdo con lo que explican los indígenas, produce un desdoblamiento de la conciencia física y espiritual del espacio-tiempo y de la realidad, permitiendo al alma realizar un viaje interno hacia lo más profundo del propio ser, en un estado de conciencia expandida o elevada, logrando de esta forma encontrar la explicación a los enigmas más profundos en la vida de cada individuo.
Al yagé lo llaman indi guasca o yagé del sol; curi guasca o yagé del oro; tigre guasca, culebra guasca o trueno guasca.
La noche es la cómplice perfecta. Los taitas adornados con colmillos de tigre, chontas o semillas para la defensa, chaquiras, plumajes multicolores de guacamayas, bolas de cuarzo que curan enfermedades, pepas de cascabel y con la sacha, que es el ramo con hojas en una de las manos, acompañan sus cantos esperanzadores con tamboras, flautas y capadores, mientras los asistentes viven una experiencia única y alucinante.
Las ceremonias pueden durar toda una noche. Los días especiales para el rito son los sábados y miércoles. Ellos, una vez se percatan de las intenciones particulares de los bebedores de yagé, preparan las pócimas en cantidades recomendables.
Es importante resaltar que el yagé no es una droga, que su uso es de un profundo respeto, y su preparación, administración y conocimiento, pertenece a los taitas o sabedores indígenas, por lo tanto, su consumo es decisión personal.
Taitas del Valle del Sibundoy: Juan Mutumbajoy , Martín Agreda Butanbajoy (considerado el último taita de su generación), Floro Agreda, Miguel Juagibioy, Benjamín Tisoy (inga)., Antonio Jacanamijoy, Santos Jamioy.
Todos ellos trabajan el tema de la medicina tradicional y el chamanismo. Son expertos curando con plantas.
Artesanías
Para la mayoría de las etnias asentadas en el Valle del Sibundoy la artesanía es una manera de ganarse la vida, y de paso de perpetuar las tradiciones ancestrales. Son expertos en la talla de madera para hacer máscaras, la elaboración de collares y tejidos. Entre los motivos se encuentran matachines, saraguayes y sanjuanes, utilizados en sus festividades tradicionales. Dicen quienes saben del tema que los artesanos pueden tallar doscientas caras con diferentes gestos de dolor y alegría y pintarlos de infinidad de colores. Utilizan formones, hachas, gurbias, vaciadores muñequines para pulir y desbastar.
Las máscaras talladas en madera son famosas, pero también fabrican instrumentos musicales como flautas, capadores, rondadores y bombos. Es frecuente ver sus trabajos en las tiendas del poblado de Sibundoy y en los propios cabildos o sitios de reunión indígena. Las maderas que utilizan son el cedro, el urapán y el sauce, pues son suaves para trabajar.
Los collares, aretes y manillas con chaquiras son otras de las especialidades de los pueblos indígenas en el Alto Putumayo. Existen de diversos tamaños y los precios pueden variar según el gusto del consumidor. La sola fabricación de un collar puede durar tres horas, dependiendo de las dimensiones.
Fiestas Tradicionales
Carnaval Indígena Kamentsá. Los cabildos kamentsá de San Francisco y Sibundoy, celebran el Carnaval Indígena o Klestrinyé una semana antes de la Semana Mayor. Cuenta la leyenda que el hijo del árbol o Betiyeguagua fue castigado por la madre tierra y enviado al cerro de Patascoy a pedir perdón, pues su progenitora de ira había enviado un terremoto al Valle del Sibundoy.
Una vez regresaron, enseñaron a todos los habitantes las artes de la alegría, la fiesta, el baile y el diseño de vestidos de colores. Luego escogieron un día al año para festejar y agradar a sus dioses y lo llamaron el Día Grande, fiesta de la alegría y el perdón.
El Carnaval Indígena tiene varios personajes. El Matachín, sinónimo de colorido y alegría. En el desfile lo siguen los Bandereros, luego la Mamá Mandad y posteriormente las Batas. Igualmente, hay otros como el Taita Gobernador que siempre está acompañado de su séquito de alguaciles. También son invitados de honor los sanjuanes y los saraguayes.
La chicha es la bebida tradicional del Carnaval Indígena Kamentsá y hay una lluvia de pétalos de flores, símbolo de pureza y prosperidad. Dicha festividad tiene carrera de bandereros en trajes tradicionales y el ritual del gallo.
Carnaval Indígena Inga. Es el Carnaval Kalusturinda en honor del arco iris. Igual se denomina Atun Puncha (El Gran Día) y se celebra al inicio de un nuevo año inga, siendo la fiesta de la alegría, la reconciliación y retorno de los que han emigrado a otras tierras.
Tienen una fiesta del gallo igual que los kamentsá, donde el animal se iza en lo alto de un castillo y cualquiera puede subirse y agarrarlo para arrancarle el pescuezo con los dientes. Hay bailes al son de músicas revueltas de cachos, bombos, tarros con semillas, flautas y rondadores. Los ingas comparten el mote, el ají y la carne de res, cerdo, gallina y cuy.
Día Grande del Perdón. Es en febrero y cuenta la leyenda que durante esa fecha los indígenas se perdonan todo lo que se hicieron durante el año inmediatamente anterior. Los rituales pueden durar varias horas.
El Día de las Ánimas. Es el 2 de noviembre y los indígenas celebran y recuerdan a sus muertos y familiares, a quienes les ofrecen una gran variedad de comidas.
Termales de Colón
Están ubicados en la vereda Villa Rosa, en el casco urbano del municipio de Colón. Son muy visitados, pues las aguas estimulan las defensas del cuerpo humano y eliminan las toxinas. Los termales son un analgésico relajante y calman los dolores musculares.
La temperatura de las aguas oscila entre los 38 a 45 grados centígrados.. El nacimiento de las aguas procede del volcán Patascoy y se pueden consumir pues tienen un ph de 8.0. En el Centro Cultural Ambiakú hay piscinas termales, yacusis, saunas, baños turcos, gimnasio, restaurante y cafetería.
Miradores y Ruta de la Chagra
Los fines de semana los grupos de turistas acompañados de expertos guías visitan al Mirador de San Sebastián en Colón. Se puede observar todo el Valle del Sibundoy, su riqueza natural y paisajística; sus cultivos de frijol, bolón, aguacate, granadilla y lulo.
La Chagra, es un sistema productivo tradicional de las etnias indígenas. Son como huertas caseras convertidas en bosques con plantas alimenticias, artesanales y medicinales.
El Mirador de la Amazonía, está ubicado a dos horas del Valle del Sibundoy en la vía a la capital de Mocoa. El atractivo, aunque no es muy conocido, tiene rutas y guías que invitan a todos a apreciar los Andes suramericanos desde una montaña colombiana.
Alrededores, Laguna de la Cocha
Laguna de la Cocha. Llamada también lago Guamués, tiene una extensión de 5.989 hectáreas, una longitud de unos 20 kilómetros y una anchura de cinco. La laguna de la Cocha, es el segundo lago más grande de Suramérica y tiene más de 90 metros de profundidad.
Cuenta la leyenda que antes se encontraba allí La Ciudad Pérdida que la conformaban siete pueblos. El cacique Kupara salía a todas las fiestas y en una de esas se enamoró de Tamia, una bella joven que luego lo abandonó. Ante esto Kupara rompió en llanto e inundó la zona hasta lo que es hoy La Cocha, que en lengua quechua significa laguna.
Mirador de la Cocha. Se encuentra en el corregimiento El Encano vía al Putumayo, a una hora del aeropuerto de Pasto en el municipio de Chachagüí, por la carretera Panamericana. El frío lugar contrasta con el paisaje que deja entrever los secretos que enmarca la laguna de la Cocha.
Isla La Corota . Rodeada de especies en vía de extinción y administrada por la Unidad Administrativa Especial del Sistema de Parques Nacionales, La Corota es el santuario de la Virgen de Lourdes, estación biológica de la Universidad de Nariño. Cuenta con 16 hectáreas, una temperatura de 11º C y hace parte del entorno de la laguna de la Cocha. Antes fue una cárcel para presos políticos y hoy está llena de semilleros de pino colombiano, siendo el único parque natural con reserva forestal de Colombia.
El santuario de la Virgen de Lourdes es visitado por los extranjeros que encuentran un sitio ideal para orar y así terminar su viaje recorriendo un sendero interpretativo. Los turistas llegan en lancha desde los restaurantes que rodean la zona. En febrero 11 se celebra la fiesta tradicional de la patrona y las lanchas hacen decoraciones alusivas a la ocasión, convirtiéndose en el evento más hermoso de esta parte del sur de Colombia.